Manuel Romero Canela,

el ojo de los Juegos Olímpicos
Historia viva de la televisión, ganador de nueve premios Emmy, este sevillano es responsable de que los Juegos Olímpicos sean el mayor hito televisivo y lleguen a 4.000 millones de personas. Lo cuenta en Sevilla World.
MARTA CABALLERO

Manuel Romero Canela nació en el barrio de la Macarena en 1941, en una época en la que la televisión, el medio en el que estaba llamado a hacer historia, todavía daba sus primeros pasos. Crecieron juntos, pues a lo largo de los últimos 40 años este sevillano se convirtió en uno de los hombres que logró que las grandes emisiones llegasen cada vez a un número mayor de espectadores.

Atesora nueve premios Emmy, incluido el prestigioso Lifetime Achievement Award que le entregaron en 2012 en Las Vegas por su trayectoria al frente de todos los Juegos Olímpicos (tanto de Verano como de Invierno) desde 1968. “Él ha superado constantemente los límites y aumentado la experiencia del espectador”, rezaba el fallo.

Está considerado el mayor experto mundial en grandes acontecimientos deportivos. Lleva a sus espaldas 13 Juegos. Gracias a sus aportaciones, los de Río de Janeiro llegaron a la mitad de la población mundial. Pocos le ponen cara, porque ha sido siempre la persona tras la cámara, de miles de cámaras, el ojo que orquestaba la forma en que veríamos las retransmisiones más universales. En palabras de Dick Ebersol, ex presidente de NBC Sports, Romero es a la difusión en la pequeña pantalla lo que el mejor atleta a los Juegos. “Es el Michael Jordan de la televisión”.

Romero Canela vivió en Sevilla hasta la época de la universidad, momento en el que se marchó a Madrid para estudiar Ingeniería de Telecomunicaciones y Económicas. Esa doble vertiente le colocó en el lugar perfecto para realizar en directo los cambios fundamentales de la gran televisión.

732864_1En 1965, Manolo, como se le conoce en el sector, entró en TVE como director técnico. Tres años después, participó en sus primeros Juegos Olímpicos, en México 1968. Desde entonces, ha estado en todos. Pero su primer gran hito televisivo lo firma en 1982, con el Mundial de Fútbol de España. Tan bien lo hizo, que la cadena norteamericana ABC le fichó para dirigir la retransmisión de los Juegos de Los Ángeles, en 1984. Hizo historia cambiando todas las reglas de la logística televisiva. Su capacidad de arriesgar y de ir a más le procuró su primer Emmy.

Sevilla World tuvo la oportunidad de conversar con él durante su participación en la cumbre internacional 4K Summit, celebrada los días 10 y 11 de noviembre en el Hotel Ribera de Triana, con presencia de los principales operadores tecnológicos del medio televisivo y grandes productoras de contenidos audiovisuales.

De todos sus logros y hallazgos, el fundador de International Sports Broadcasting (IBS), que continúa retransmitiendo campeonatos internacionales, admite que nada hay que le produzca tanta satisfacción y cariño como los Juegos Olímpicos: “Haberlos podido hacer, estar al frente de un espectáculo mundial, es el mayor orgullo profesional. Un mérito que no es sólo mío, sino de muchísimos colaboradores que hicieron posible que la cobertura fuera realmente planetaria”. Quienes trabajaron con él siempre destacan su habilidad para implicar a terceros, para lograr el mayor número de colaboradores, su ánimo perfeccionista… y su colérica gestión, aunque de impecables resultados.

Manolo Romero con el Emmy de honor.

Manolo Romero con el Emmy de honor.

Un planeta, una retransmisión

Al frente de IOC, siempre con la colaboración de Juan Antonio Samaranch, presidente del Comité Olímpico Internacional, logró que en Atlanta 96 se sumaran los partners suficientes para que los Juegos mirasen definitivamente al nuevo milenio. Pero la gran cumbre de su trayectoria la corona en Londres 2012, un éxito televisivo aclamado en todo el planeta.

Su lógica de trabajo fue siempre que cada emisor dejase de gastar dinero innecesario en la cobertura -cantidades que tenían que sumar a lo abonado por derechos- a fin de que  pudiera disfrutarse a nivel mundial. A la vez, mantuvo un ojo puesto en los cambios producidos en el advenimiento de internet, medio que incorporó con celeridad a su trabajo, como hizo con la alta definición.

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Romero Canela durante su entrevista con Sevilla World, en Triana. Foto: Andrea Benítez

Hacia la súper alta definición

Preguntado por los cambios de los últimos años, el realizador habla de un avance “espectacular” no sólo en lo tecnológico: “En 1933 sólo tres cámaras estuvieron en los Juegos de Berlín. Los primeros que se retransmitieron por televisión, los de Londres 1948, sólo llegaron a varios miles de personas. Unos 4.500 millones de espectadores pudieron ver los de Río 2016. La mitad del planeta. Reuniones como las de 4K Summit nos adelantan cómo seguiremos avanzando. Pasaremos a la época de la súper alta definición, otro hito de la historia televisiva como lo fue el color a finales de los sesenta o la llegada de la alta definición hace una década”.

Durante la conversación con Sevilla World, Romero Canela evoca los días en blanco y negro, los de un solo canal. Y cómo el hecho de que cada país utilizase su propio sistema de emisión dificultaba los intercambios de programas. “Después llegó la grabación magnética, luego los satélites… y todo aquello permitió que desde cualquier lugar se pudieran ver cosas que estaban sucediendo en la otra punta del mundo. El ejemplo culminante fue el alunizaje del hombre en la Luna en 1969. Hoy tenemos miles de canales por difusión terrestre, satélite y también vía internet, un medio que en televisión tuvo unos comienzos muy lentos pero que los últimos años ha conocido un desarrollo inmenso, también a través de los teléfonos móviles. No hay fronteras y la distribución está hoy más repartida gracias a todos estos medios diferentes”.

En cuanto a los hábitos de consumo, el presidente de International Sports Broadcasting, y ex director de Olympic Broadcasting Services, empresa que fundó para el COI en tiempos de la presidencia de Juan Antonio Samaranch, asume que el futuro pasa por tener en cuenta más que nunca cómo los nuevos soportes han cambiado los comportamientos mediáticos de la población: “La gente más joven está más acostumbrada al móvil y los contenidos se tienen que adaptar a este cambio, pues en los teléfonos el espacio de atención es más reducido y funciona mucho mejor el clip que la hora de duración. El segmento que ve el móvil es distinto al de la tableta, al del televisor… Cada medio tiene su propia dinámica, algo que, a su vez, varía en función del país”. Entre los cambios positivos, también señala las mejoras en la lucha contra la piratería.

“No hay nostalgia”, proclama acerca de la televisión que conoció al comienzo de su carrera, en la que todo era más casero, más intuitivo, un tiempo en el había que pintar el cuadro desde cero. “De recuerdos vive mucha gente pero en este medio no hay tiempo para eso. La televisión consiste en adaptarse o morir y la adaptación siempre me ha resultado muy interesante”.

A pesar de haber bajado el ritmo de trabajo, Romero Canela está siempre involucrado en la cobertura de eventos deportivos. El año pasado se encargó de la retransmisión de los primeros Juegos Europeos, celebrados en Bakú, capital de Azerbayán. El próximo mes de diciembre, coordinará en Ontario (Canadá) la retransmisión del Campeonato del Mundo de Natación en piscina corta (25 metros), con 1.000 nadadores de 176 países: “Siempre tengo proyectos en marcha”.