‘Hackea la cuarentena’, cursos, clases y juegos gratuitos para la creatividad de niños y adolescentes como programadores Más de 30.000 jóvenes de 95 países ya están aprovechando todo lo que ofrece desde Sevilla la Asociación Programamos para desarrollar su pensamiento computacional y sigan aprendiendo desde casa tras la suspensión de las clases por el coronavirus

La organización sevillana sin ánimo de lucro Programamos ha lanzado el portal “Hackea la cuarentena”, en programamos.es/hack recopila cursos, clases y juegos gratuitos relacionados con la programación para que niños y jóvenes de todas las edades puedan aprovechar las semanas de confinamiento por la pandemia del coronavirus y desarrollar su pensamiento computacional. El objetivo principal de la iniciativa es dotar a niños y jóvenes de las habilidades de programación suficientes para mejorar sus oportunidades de incorporación al mercado laboral y el desarrollo de una vida plena en el mundo tan digital en el que ya vivimos. Más de 30.000 jóvenes de 95 países ya utilizan los recursos educativos que Programamos ofrece libremente.

El portal “Hackea la cuarentena” contiene actividades y recursos para que cualquier persona pueda comenzar a dar los primeros pasos en el campo de la programación informática, de un modo práctico, sencillo y divertido. Se puede elegir entre tres niveles:

Para los más pequeños de la casa se han preparado actividades “desenchufadas”, que no requieren contar con dispositivos electrónicos y que son ideales para aprender jugando en familia. Por ejemplo, se explica, con textos sencillos y con un video tutorial, cómo hacer un juego de mesa, el Cody Roby, con tablero, fichas, cartas. Y crear el personaje Roby, un robot que ejecuta instrucciones, y Cody, el programador que proporciona instrucciones, representadas mediante cartas para avanzar por el tablero.

Para los niños a partir de 7 años se ha diseñado un curso de introducción a la programación con Scratch, con el que aprender a programar juegos, simulaciones o proyectos artísticos y musicales. Por ejemplo, programar una animación para una felicitación.

Los adolescentes pueden ir un paso más allá al aprender a programar sus propias ‘apps’ para dispositivos móviles, fomentando así su creatividad y espíritu emprendedor. Por ejemplo: ‘Crea tu propio videojuego Arkanoid para dispositivos móviles Android utilizando para ello App Inventor’.

Premios, regalos, compartir

Además de las clases gratuitas -que están grabadas y pueden seguirse en cualquier momento y desde cualquier lugar- la iniciativa se completa con premios, regalos y reconocimientos para los aprendices que demuestren mayor creatividad, imaginación y habilidad con la programación. Y también se ha creado una cuenta en Instagram (programamos_es) para poder interactuar con toda la comunidad de aprendices, donde se plantearán retos semanales, se solucionarán dudas y consultas, y se compartirán nuevas ideas y desafíos.

Jesús Moreno y José Ignacio Huertas, codirectores de Programamos, explican que “los cursos se basan en rigurosas investigaciones científicas desarrolladas junto a la Universidad Rey Juan Carlos y la Universidad Nacional de Educación a Distancia, y se comparten con una licencia libre”. El pensamiento computacional es una habilidad clave para la vida en el siglo XXI, tal como defienden múltiples organismos internacionales como la Comisión Europea o Unesco, puesto que permite resolver problemas y comunicar ideas aprovechando la potencia de los ordenadores.

La asociación Programamos, sin ánimo de lucro, fundada desde Sevilla, tiene el rango de embajadora de la European Code Week, y forma parte del comité de expertos de la Comisión Europea para integrar en los sistemas educativos el aprendizaje de modo generalizado de la programación informática como capacitación para todas las asignaturas. Programamos ha recibido múltiples galardones tanto nacionales como internacionales que reconocen su trayectoria, como el prestigioso Google Rise Award 2016 o el Premio Ingenio 2018 al mejor proyecto asociativo. Sus impulsores dan clases en centros educativos públicos de Sevilla. Por ejemplo, Jesús Moreno está en la plantilla del Instituto de Secundaria Valle Inclán, y José Ignacio Huertas en el Instituto de Secundaria Polígono Sur.