La final de la Champions se juega en el mejor estadio del mundo, un diseño del estudio sevillano Cruz y Ortiz Arquitectos El Wanda Metropolitano, propiedad del Atlético de Madrid, fue considerado el mejor estadio del mundo en 2018. Su diseño es del estudio sevillano Cruz y Ortiz Arquitectos
Rumbo Arquitectura
María Ángeles Guzmán

Un equipo sevillano juega la final de la Champions League 2019. Y no nos referimos a un club de fútbol, sino al estudio de arquitectura Cruz y Ortiz, artífices del diseño del Wanda Metropolitano. Considerado el mejor estadio deportivo del mundo en 2018 por el World Football Summit, el recinto deportivo propiedad del Atlético de Madrid concentrará las miradas de todo el mundo el próximo sábado 1 de junio, durante el encuentro entre el Tottenham y el Liverpool. El estudio Cruz y Ortiz Arquitectos, que también cuenta con sedes en Madrid y Holanda, ya hizo con anterioridad el Estadio de la Cartuja, otra gran creación arquitectónica de sobresalientes prestaciones, donde se celebró en 1999 el Campeonato del Mundo de Atletismo.

Desde su inauguración en 2017, el Wanda Metropolitano ha acogido, además de los partidos de fútbol de la Liga, Copa del Rey, Champions o la selección española, otros eventos como grandes conciertos, eventos empresariales y publicitarios, e incluso ha sido escenario de programas de televisión.

El mejor estadio del mundo

En septiembre de 2017, el Atlético de Madrid abandonaba el Vicente Calderón, la que había sido su casa durante décadas, para trasladarse a un nuevo estadio más funcional, más sostenible y a la vanguardia del desarrollo tecnológico. La construcción del Wanda Metropolitano comenzó en el año 2007. Una década después, Cruz y Ortiz Arquitectos conseguían elevar la experiencia de los espectadores a un nivel superior, dentro y fuera de los eventos futbolísticos, con un recinto diseñado para tener un alto rendimiento los 365 días del año.

El nuevo estadio del Club Atlético de Madrid, el Wanda Metropolitano, es el resultado de la ampliación del antiguo estadio de atletismo de la Comunidad de Madrid, finalizado en 1994. El proyecto del estudio Cruz y Ortiz Arquitectos consistía en construir un estadio de fútbol capaz de obtener la más alta calificación que le permitiera albergar finales de competiciones europeas, y un aforo de 70.000 espectadores. A día de hoy, el estadio no solo cumple con los máximos estándares UEFA, sino que es una infraestructura de la máxima categoría. En 2018 fue galardonado como el mejor recinto deportivo del mundo en los prestigiosos premios World Football Summit Industry Awards, por delante de gigantes como el CenturyLink Field de Seattle, el Mercedes Benz Stadium de Atlanta y otros estadios, con una inversión entre 3 y 5 veces inferior a estos.

Y este reconocimiento no es para menos. A la capacidad del recinto, se suma un cuidado diseño para permitir mayor rapidez en el acceso y la evacuación de los espectadores;  servicios de restauración, aseos y diseño de interiores de todas las zonas del estadio, en especial de las zonas VIP; 1.000 plazas de aparcamiento interiores conectadas por ascensor con los palcos; y una proyección de ángulos visuales que garantizan el mejor disfrute del espectáculo. Por todo ello, el Wanda Metropolitano se ha convertido más que en un estadio de fútbol, en un recinto para disfrutar la experiencia de cualquier espectáculo, deportivo o no.

Detalle del interior del estadio Wanda Metropolitano diseñado por el estudio Cruz y Ortiz Arquitectos

Un estadio comprometido con el medio ambiente

Además de las características funcionales de primer nivel, el estadio se sitúa a la vanguardia del desarrollo sostenible y tecnológico. El estudio Cruz y Ortiz Arquitectos ha introducido una serie de soluciones para reducir el consumo energético durante la celebración de los eventos, así como innovaciones tecnológicas que lo convierten en referente mundial del ámbito audiovisual.

Se trata del primer estadio con una iluminación 100% LED del mundo, que reduce en un 30% el consumo de energía eléctrica así como los costes de mantenimiento gracias a su larga duración. Además, las luces no contienen mercurio, una sustancia peligrosa muy habitual en las bombillas de bajo consumo.

Por otro lado, el Wanda Metropolitano también incorpora paneles solares para calentar el agua. Además del ahorro energético, recorta en cerca de 19 toneladas la cantidad de emisiones de CO2. Otro de los compromisos del estadio con la sostenibilidad medioambiental es la reutilización del agua de lluvia. Se recoge en un depósito y luego se utiliza para regar el césped y limpiar el edificio.

Como no podía ser de otra manera, la tecnología también ocupa un papel clave en el nuevo estadio. Además de la conexión WIFI en todo el recinto, el Wanda Metropolitano es el primer estadio europeo que cuenta con un ribbon board 360º, es decir, un anillo situado entre la grada baja y media formado por más de 530 metros cuadrados de paneles LED.

Graderío del Wanda Metropolitano