ANDREA BENÍTEZ

Carlos Fornelino viajó a Grecia para retratar la situación de los miles de refugiados que cada día llegan a sus playas. Su objetivo: producir un documental que remueve las conciencias en Europa. La cinta, que contará con decenas de testimonios ‘in situ’, pretende reflexionar sobre las decisiones que ha tomado Europa en los últimos meses, el avance de la extrema derecha en el continente o la pasividad de los gobiernos ante esta situación. Con el deseo de completar su trabajo, Fornelino ha iniciado una campaña de crowdfunding con la que espera recaudar el dinero necesario para viajar a Libia o Italia y mostrar la situación de la población desplazada allí.

Su pasión por el mundo audiovisual comenzó por casualidad. La posibilidad de viajar como asistente de cámara al Congo para tomar fotos de la población BaAka (pueblo pigmeo) le llevó a enamorarse de otras culturas, de la antropología, de viajar. La experiencia, que se prolongó en el tiempo ocho meses, cambió la forma de ver el mundo de Fornelino, algo que busca plasmar con sus documentales. Recientemente ha fundado su propia productora, Essengo, con la que pretende seguir avanzando y produciendo nuevas historias.