MARÍA ÁNGELES GUZMÁN

Su renovada concepción de la música histórica y la fuerte personalidad artística de su director, Fahmi Alqhai, han hecho de Accademia del Piacere el grupo de vanguardia de la música antigua española y uno de los punteros en Europa. El grupo Accademia del Piacere está dirigido por los hermanos sevillanos Fahmi y Rami Alqhai, hijos de padre sirio y madre palestina. Fahmi Alqhai nació en Sevilla en 1976, está considerado uno de los mejores violagambistas a nivel internacional. Perfeccionó su formación en Suiza junto a grandes maestros como Paolo Pandolfo y Vittorio Ghielmi. Es también el director del Festival de Música Antigua de Sevilla (Femás).

Una galardonada trayectoria

En sus grabaciones, Accademia del Piacere ha revelado nuevos matices en repertorios fundamentales de la música histórica como el ‘Seicento italiano’, la música española del Renacimiento (Rediscovering Spain, 2013) o la escénica del Barroco hispano (Cantar de Amor, 2014). Accademia y Alqhai sorprenden además visitando territorios artísticos ajenos al historicismo, como en Las idas y las vueltas, junto al cantaor Arcángel, espectáculo premiado con el Giraldillo a la Mejor Música de la Bienal de Flamenco de Sevilla 2012. Asimismo, el espectáculo Diálogos de viejos y nuevos sones, con la cantaora Rocío Márquez (y en el que unen la interpretación de músicas y textos de diversos siglos, desde un poema del Cántico espiritual de San Juan de la Cruz a un fandango de Huelva, entre otros ejemplos), fue galardonado con el Giraldillo a la Innovación en la Bienal de Flamenco 2016, donde se estrenó en la hermosa Iglesia de San Luis, obra maestra de la arquitectura barroca, recientemente restaurada.

La formación también ha recibido el reconocimiento internacional en galardones como el Choc de Classica (Francia), el Prelude Award (Holanda). Y ha recibido el premio GEMA al Mejor Grupo Barroco español en 2016, concedido por el sector de profesionales de la música antigua.

Accademia del Piacere puede presumir de haber actuado en los escenarios más prestigiosos de la música clásica, como el Konzerthaus de Berlín y el de Viena, la Philharmonie de Colonia, la Fundação Gulbenkian de Lisboa, el Auditorio Nacional de Madrid y otros muchos de Holanda, México, Colombia, Francia, EEUU, Japón, Bélgica, Alemania, Suiza y España. 

La discografía de la formación está compuesta por siete discos, el último publicado en enero de 2015 bajo el título Cantar de Amorcon el tenor Juan Sancho como solista y dedicado a Juan Hidalgo, uno de los maestros del Barroco español. El álbum fue presentado en concierto en el Auditorio Nacional en Madrid. Por su parte, el último lanzamiento discográfico de Fahmi Alqhai se titula The Bach Album en el que el violagambista presenta cuatro adaptaciones –todas realizadas por él mismo– de obras maestras bachianas para instrumentista en solitario.

Además de los repertorios puramente musicales, la Accademia del Piacere colabora con la compañía de danza de Antonio Ruz en el espectáculo À l’Espagnole, fantasía escénicaque en 2016 obtuvo tres nominaciones a los Premios Max de las artes escénicas. Contrastes, luces y sombras, bailarines y músicos que cantan y recitan en español y francés son algunas de las características del novedoso montaje, cuya próxima representación será el 3 de marzo de 2017 en Barcelona.

Concierto Músicas Mestizas

El pasado martes 29 de noviembre dio un concierto en el Espacio Turina junto a la soprano Mariví Blasco, que participó en la fundación de este conjunto musical. El programa, titulado Músicas Mestizas, exploraba la influencia de las danzas de los territorios colonizados que pasaron a formar parte del exquisito repertorio de la música barroca del siglo XVII.

La formación del concierto del martes 29 de noviembre en el Espacio Turina estaba compuesta por Fahmi Alqhai, viola da gamba & dirección musical; Mariví Blasco, soprano; Rami Alqhai, viola da gamba; Johanna Rose, viola da gamba; Juan Carlos Rivera, tiorba y guitarra barroca; Javier Núñez, clave; y Agustín Diassera, percusión. El programa estaba basado en piezas en las que los ritmos y la danza procedentes de territorios colonizados por España influyeron en la música barroca del siglo XVII.

La soprano Mariví Blasco actúa con la Accademia del Piacere en el Espacio Turina

La soprano Mariví Blasco actúa con la Accademia del Piacere en el Espacio Turina

Decadente y ensimismada, la ultraconservadora monarquía española del siglo XVII cerró a cal y canto las fronteras culturales del país por miedo a las heréticas influencias noreuropeas. Con la censura y la Inquisición a pleno rendimiento, las artes sufrieron las consecuencias de ese nacionalismo regresivo, pero paradójicamente hoy podemos disfrutar de sus consecuencias musicales pues, alejados de las corrientes italianizantes, los músicos españoles se vieron forzados a crear una música singular y original. De esta manera, en los palacios se colaron no sólo los ritmos tradicionales españoles, sino también los venidos del Nápoles dominado por los Austrias, de la vecina Portugal, los procedentes de los virreinatos americanos y, a través de ellos, los traídos del África negra por miles de esclavos forzados a cruzar el Atlántico.

Fue a escondidas tras los rasgueos del instrumento de moda, la guitarra, como se filtraron en los palacios esas danzas. Procedentes de los medios más humildes y de las regiones más alejadas del mundo, acabaron por dominar la música de la mismísima corte de Versalles o alcanzar la pluma de grandes como Bach o Scarlatti, en cuyas manos chaconas, fandangos, folías y canarios pusieron su pie en la Historia.