Z1, el estudio de diseño sevillano que aumenta el valor de startups norteamericanas La empresa ya ha hecho rentable las ideas de más de 30 emprendedores norteamericanos, y forma parte del fondo de inversión canadiense Tiny junto a gigantes del diseño como Dribbble o Metalab
María Ángeles Guzmán

Un estudio que ayuda a emprendedores que persiguen modelar el futuro a potenciar sus oportunidades de éxito. Esta es la misión de Z1, antes Commite, empresa sevillana que ha sabido materializar su talento y capacidad innovadora para dar servicio a clientes que están a 10.000 kilómetros de distancia. Desde su fundación en 2015, Z1 ha trabajado junto a más de 30 emprendedores (sobre todo norteamericanos), mejorando sus ideas, haciéndolas rentables. Su talento les ha llevado a formar parte de Tiny, fondo de inversión canadiense, junto a empresas de alto nivel como Dribbble y Metalab. Uno de sus últimos hitos ha sido que LoftSmart, una especie de Airbnb para estudiantes, haya conseguido una financiación de casi 20 millones de dólares gracias al trabajo realizado por el equipo de Z1 desde Sevilla.

Investigación y desarrollo de productos digitales

No son una agencia de diseño con ingenieros ni una empresa de software con diseñadores. Z1 se define como un estudio de productos digitales especializado en proveer de equipo técnico (sobre todo ingenieros y diseñadores) a startups para ayudarles a desarrollar sus ideas. Su fortaleza está en las capacidades de un equipo multidisciplinar para la investigación y el desarrollo de productos digitales.

Héctor Giner, CEO de Z1

Fundada en el año 2015 por Héctor Giner, Carlos Tabasco y Emilio A. Sánchez, Z1 dio sus primeros pasos en una pequeña oficina situada en la Cuesta del Rosario bajo el nombre de Commite. En una entrevista realizada por Juan Luis Pavón, director de Sevilla World, Héctor Giner relata cómo una mala experiencia laboral fue la “catarsis” para fundar lo que hoy es Z1. Tras trabajar como desarrollador de software entre 2008 y 2011 en Sadiel, Giner fue contratado en una filial informática de la empresa aeronáutica Elimco. No le gustaba lo que hacía y, al quedarse sin empleo, comenzó a especializarse en diseño a través de un máster online. Poco después se incorporó a la empresa Yaco, donde conoció a Carlos Tabasco. Cuando esta cerró, decidieron aventurarse y crear su propio proyecto bajo el nombre de Duix, el precedente de Commite. El objetivo era invertir en proyectos tecnológicos a través de ser asesores y proveedores.

Justo cuando comenzaron la actividad, a Héctor Giner, quien se licenciara como Ingeniero de Telecomunicaciones por la Universidad de Sevilla años atrás, le llegó una oferta para ser responsable tecnológico de Glamping Hub, cuando solo la componían sus fundadores, David Troya y Talal Benjelloun. Durante un año y medio compaginó ambos trabajos hasta que, a principios de 2015, dejó Glamping Hub para centrarse totalmente en Commite. En este sentido, el CEO de Z1 se muestra rotundo: “El equipo fundador tiene que estar dedicado por entero a su proyecto, es imprescindible para que funcione. Es uno de los problemas que vemos en muchas startups, y se lo decimos a quienes quieren crearlas sin estar dedicados a tiempo completo. Es condición totalmente necesaria”.

Una empresa en constante proceso de reconversión

Desde 2015, Z1 ha ido creciendo de forma progresiva junto a sus partners, llegando a diseñar desde cero hasta 30 productos digitales para emprendedores, en su mayoría norteamericanos. El primero de ellos fue en San Francisco (Estados Unidos), con Mario Tarabbia, para su proyecto PartnerPage, una solución software que ayuda a empresas a planificar y optimizar la creación de sociedades a través de una única plataforma de colaboración en la nube. A raíz de esta colaboración, han conseguido más clientes sin ninguna necesidad de promoción.

El más emblemático ha sido el creado para la empresa LoftSmart, una especie de Airbnb para alquilar pisos a estudiantes universitarios en Estados Unidos. Su principal factor innovador es que todo el proceso se hace online, incluso la tramitación y firma de documentación. Hasta ahora, las demás plataformas de alquiler lo que hacían es que inquilino y propietario debían ponerse en contacto para hacer el papeleo. Cuando sus fundadores, Sam Bernstein y Sundeep Kumar, llegaron a Z1, solo tenían la idea y un prototipo. Con todo el diseño y desarrollo de producto realizado desde Sevilla, y la escalabilidad que han aportado, han logrado levantar tres rondas de inversión y obtener una financiación de casi 20 millones de dólares. “Desde Sevilla somos capaces de aumentar el valor de startups norteamericanas”, asegura Héctor Giner.

Otros proyectos desarrollados por Z1 desde Sevilla han sido Altru Labs, un producto digital que ya utilizan empresas como L’Oreal, Unilever o Dell, y que les ayuda a atraer, convertir y retener talento gracias a una plataforma que permite a sus  empleados crear contenido propio relacionado con sus puestos de trabajo; o Launch After School, una herramienta para que los niños aprendan informática de forma atractiva en un entorno de colaboración divertido.

LoftSmart, el producto digital que Z1 ha desarrollado desde Sevilla y con el que la empresa norteamericana ha conseguido una financiación de casi 20 millones de dólares

El único estudio de diseño español en Tiny

Sin lugar a dudas, el mayor hito para Z1 llegó en 2018, en pleno verano. Fue a través de Twitter como se enteraron de que el magnate canadiense Andrew Wilkinson estaba buscando un estudio de diseño y desarrollo de productos digitales con el que asociarse a través de Tiny, fondo de inversión que cuenta con algunas de las empresas más potentes de este sector a nivel mundial.

Tras contactar con Wilkinson y presentarle su portfolio, comenzaron las negociaciones. En ocho semanas habían cerrado el trato: Z1 pasaba a formar parte de la familia Tiny, junto a gigantes como Dribbble (la mayor red social de diseñadores del mundo) o Metalab (empresa de diseño con clientes como Google y desarrolladora de la herramienta Slack). A día de hoy, Z1 es la única empresa española que forma parte de Tiny, un hecho que les ha abierto nuevas oportunidades de negocio en Norteamérica.

De Commite a Z1: rediseño de la marca para crecer

En ese constante proceso de reconversión, y a medida que la empresa iba creciendo, también lo hacía la necesidad de plasmar en su marca tanto el camino recorrido como la nueva etapa que se iniciaba tras su incorporación a Tiny. De esta manera, a principios de 2019, Commite se transformaba en Z1.

Tal y como describen en este completo artículo publicado en Medium, si bien Commite mezclaba conceptos claves para la empresa como “compromiso”, “unión”, “implicación” y “trabajo en equipo”, en la práctica no terminaba de funcionar: no se entendía a la primera, la gente lo escribía mal y no era directo.

Para crear su nueva identidad, se basaron en la visión de Peter Thiel, cofundador de PayPal y Palantir. Considerado como uno de los mejores emprendedores de la historia, Peter Thiel reniega del capitalismo clásico, aquel que se fundamenta únicamente en la competencia. El autor del libro Zero to One no cree en el modelo de reducir costes en base a ofrecer salarios precarios para poder abrir un hueco en el mercado, sino en la diferenciación como único método para conseguir que la sociedad avance. Específicamente en una diferenciación tecnológica. Según su visión, los mejores caminos para conseguir un mundo mejor son aquellos nuevos e inexplorados, aquellos que van del cero al uno.

De esta manera, desde Z1 recogían este testigo porque, aseguran, “siempre hemos abordado los proyectos de una forma diferente, trabajando de forma amigable con emprendedores que solamente cuentan con una idea o que se encuentran en fases muy iniciales de sus negocios. Con todos recorremos ese camino que va desde un primer borrador a un prototipo comercializable y escalable”.

La nueva marca de Z1 está basada en el libro ‘Zero to One’ de Peter Thiel, cofundador de PayPal y Palantir.

El equipo: su principal ventaja competitiva

Héctor Giner, CEO de Z1, se muestra rotundo: su principal ventaja competitiva con respecto a otras empresas no es el precio, sino cómo se adaptan con un equipo completo externo a los fundadores de las empresa para proveerles de todo lo que necesitan. De hecho, una de las máximas de Z1 es la “strong empathy”, o cómo escuchar a los clientes para crecer juntos, ayudarse mutuamente y construir un entorno de trabajo saludable.

Actualmente, los más de 30 trabajadores de Z1 componen una plantilla de alto nivel, formada en su mayoría por ingenieros y diseñadores. Su organización no se basa en horarios rígidos ni en estar presente en la oficina, sino todo lo contrario: desde la empresa se facilitan todas las condiciones necesarias para permitir una conciliación laboral y familiar. Sin ir más lejos, Emilio A. Sánchez, su director tecnológico, trabaja y vive en un pueblo de la provincia de Castellón. “En remoto también se puede funcionar muy bien, y lo usamos como ejercicio hacia nuestro propio modelo de negocio, porque todos nuestros clientes y partners están en Norteamérica. Para colaborar bien con ellos, tenemos que aplicar las mismas normas que usamos internamente”, asegura Héctor Giner.

Parte del equipo de la empresa Z1.

Magma, un espacio innovador y colaborativo

Como parte del proceso de reconversión permanente, en diciembre de 2018, Z1 daba un paso adelante con la creación de Magma, un espacio de más de 600 metros cuadrados situado en la calle Bajeles, en el centro de Sevilla, que comparten con Sensa, empresa de diseño digital que dirige Manu Gamero, y con Upwelling, empresa de investigación de diseño creada por José Ramón Texeira.

La motivación principal de la creación de Magma no era tener una oficina más grande, sino configurar un espacio de colaboración, innovación y actividades que genere más impacto en Sevilla. El motivo que unió a las tres empresas va más allá de la complementación de sus servicios profesionales: quieren crear un coworking privado para empresas que consideren interesantes y a las que ofrecen compartir espacios comunes, además de acelerar su desarrollo.

Ubicado en la calle Bajeles, en el centro de Sevilla, el espacio Magma está compartido por las empresas Z1, Sensa y Upwelling.

Vocación de responsabilidad social

Para Héctor Giner, “es ineludible que toda empresa ha de tener un propósito social, que no sea solo donar dinero o algo similar, sino contribuir a articular un tipo de vida”. Pone como ejemplo Ustwo, empresa británica implantada en varios países que ha aprobado otorgar baja remunerada de maternidad y paternidad de seis meses para todos sus trabajadores, sea cual sea el país en el que estén. En este sentido, el CEO de Z1 se muestra contundente: “Cuidar a tu equipo de esa manera es hacer un mundo mejor“.

Pero Z1 va más allá: se declara como una empresa abiertamente feminista, y pone a las mujeres en el foco de sus acciones de responsabilidad social. Prueba de ello es Django Girls, un taller gratuito dirigido a todas aquellas mujeres que deseen aprender a programar una página web. El objetivo es iniciar a todas las mujeres que lo deseen en un mundo copado por hombres en casi su totalidad, sin necesidad de tener conocimientos previos sobre tecnología. Tendrá lugar el 5 de octubre de 2019, coincidiendo con la Semana Europea del Código. A pesar de ser un evento de mucho recorrido en todo el mundo, esta es la primera vez que se organiza en Sevilla.